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Nueva Orleans, a mis pies (parte II)


Dejé el post anterior prometiendo más de la curiosa Nueva Orleans. Y cuando hablamos de esta ciudad, lo primero que a uno le viene a la mente es el huracán Katrina que dejó tantos daños allá por el año 2005, pero que a la fecha son poco visibles.  Y aquí estoy, en la ciudad del Mardi Grass y del jazz que supo levantarse de una de las mayores catástrofes naturales.



Nueva Orleans está hermosa, y fuera de lo que es el centro histórico, la ciudad ofrece muchos lugares que visitar. Es así que un día nos levantamos y decidimos agarrar el auto para conocer el pulmón verde de la ciudad.
Como toda urbe grande, se necesita de un espacio con abundante vegetación que sirva de oxígeno para la ciudad. En este sentido, Nueva Orleans cuenta con una enorme extensión de tierra arbolada: el City Park.




Lagos, árboles con ardillas, aves, fuentes, senderos y hasta un Museo de Arte (NOMA) forman parte del City Park, uno de los parques públicos más antiguos y grandes del país.























City Park
http://neworleanscitypark.com/


El día estaba tan hermoso y había tanto para recorrer que decidimos no entrar al NOMA (perdí la votación familia: 3-1). Sin embargo, logré convencerlos para hacer un recorrido por el Sculpture Garden, el jardín de las esculturas del propio museo. El lugar tiene entrada gratuita todos los días y cuenta con interesantes obras, la mayoría modernas.



























Foto: Maité D'Atri




NOMA - Sculpture Garden -
https://noma.org/sculpture-garden/


Frente al City Park, un barrio muy tranquilo con pintorescas casas  y mucha vegetación en sus jardines: Mid-City























Ya volviendo a la ciudad, el impresionante Superdome se divisa desde la autopista que recorre la ciudad. Este estadio albergó peleas de Muhammad Alí, partidos de NBA, y hasta varios NFL Super Bowls. Además, este lugar brindó refugio a miles de personas durante el huracán Katrina.




Superdome
http://www.mbsuperdome.com/








Moverse por la ciudad sin auto es una excelente alternativa. Nueva Orleans cuenta con "Streetcars" (tranvías), que llegan a los principales puntos turísticos. El pasaje cuesta 1.25 (hay que pagar con cambio exacto) o se puede comprar el pase diario ilimitado a 5 dólares.  Es un paseo obligado, así que nosotros aprovechamos el trayecto desde el Riverwalk hasta el French Market (era el mediodía y había que almorzar rico y barato jeje). No se nos cobró ticket porque había que viajar parado, algo que los argentinos no estamos acostumbrados (en nuestro país se paga igual aunque se viaje sin asiento).
Antes de subirnos al tranvía, recorrimos esta zona junto al río: el shopping, la Spanish Plaza, que alberga una enorme fuente con gran cantidad de bares, y echamos un vistazo al famoso Creole Queens, un típico barco a vapor que recorre el río Mississippi y que es famoso por su espectáculo de jazz nocturno.























Creole Queen -barco de vapor-
http://www.creolequeen.com/



















Y nuevamente otro maravilloso recorrido a pie por el French Quarter, el barrio más pintoresco de la ciudad. Donde la influencia europea es muy visible, con los balcones adornados con complicados trabajos en hierro, preciosos jardines y mucho color.



































































Nueva Orleans es sinónimo de jazz, de Mardi Gras y de praliné!. Sí, esa golosina francesa elaborada con almendra tostada recubierta de azúcar caramelizado es la especialidad de esta ciudad. Y vale la pena degustar...




Pralines Aunt Sally`s
http://auntsallys.com/

















Pasar por Nueva Orleans, y no observar el perro azul, es casi imposible. En todas partes podemos encontrar esta atractiva obra de George Rodrigue, un artista nacido en Louisiana que a finales de 1960 comenzó a pintar paisajes de Luisiana pero que en la década de 1990, el Blue Dog - basada en una leyenda cajún- lo llevó a la fama en el mundo entero. Y en el French Quarter, el artista tiente una galería studio.







George Rodrigue studios 
https://georgerodrigue.com/


El trayecto más agradable para disfrutar de una caminata junto al Mississippi está en el Woldenberg Park. Se puede partir desde Jackson Square hacia el Riverwalk. Aquí se puede vislumbrar el paso del barco a vapor Natchez que lleva a recorrer el río. (Y acá aparece un punto de mi detestable lista de pendientes: recorrer el Misssissippi en barco y disfrutar del skyline de la ciudad)









Natchez -buque a vapor-
http://www.steamboatnatchez.com/













Para los amantes de los habanos, nada mejor que deleitar un puro en Cigar Factory.








Cigar Factory
http://www.cigarfactoryneworleans.com/dev/







Al caer el sol, la Catedral de St. Louis deslumbra de belleza





St. Louis Cathedral
http://www.stlouiscathedral.org/

























Y la ciudad sigue a su ritmo cada noche. Negocios de souvenirs abiertos hasta altas horas, un gran casino, casas de masajes a lo largo de Canal St, artistas callejeros brindando espectáculo propio, gente que tira collares a cambio de un beso o de algo más atrevido, bandas de jazz en vivo... Todo eso y mucho más en una Nueva Orleans con una activa vida nocturna.


































Y para coronar la estadía, nada mejor que sentarse en una mesita a degustar algo y disfrutar de una noche a puro jazz en el New Orleans Musical Legends Park.





~ lugares que inspiran ~


Foto: Maité D'Atri


Espero que les haya gustado este paseo fotográfico por esta carismática ciudad, lugar al que volveré en algún momento de mi vida porque me quedé con ganas de más.
Cariños,


Sil



 Todas mis fotos de Nueva Orleans, están acá

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